Estos investigadores canadienses han publicado los métodos para prolongar la existencia y han propuesto una fórmula para que calcule su esperanza de vida.
Un equipo de médicos canadienses ha estudiado el impacto que tiene un
estilo de vida poco saludable en el desarrollo de enfermedades y en la
esperanza de vida de las personas.
Estos investigadores han
concluído que las costumbres que no son sanas —como fumar, no seguir una
dieta equilibrada, no realizar mucha actividad física o consumir
alcohol de manera desmesurada— contribuyen a alrededor del 50 % de las
muertes de Canadá y restan seis años a las vidas de sus habitantes,
mientras que quienes siguen todas las recomendaciones de los médicos
viven 18 años más que las personas que se atienen al estilo de vida poco
saludable, según el estudio que han publicado en la revista 'PLoS
Medicine' del que informa el portal científico EurekAlert!.
Según
este documento, los diferentes casos letales que se producen en el país
norteamericano se pueden atribuir a estas costumbres perjudiciales. Por
ejemplo, el 26 % de las muertes las atribuye al consumo de tabaco, el
24 % las achaca a la inactividad física, el 12 % a la mala alimentación y
el 0,4 % al efecto negativo de alcohol.
En los hombres, el factor de riesgo superior es el tabaquismo, debido
a que reduce su esperanza de vida en 3,1 años. En el caso de las
mujeres, el problema clave es la falta de actividad física, por la que
pierden tres años de vida.
Además, Doug Manuel y su equipo han elaborado el proyecto
Larga Vida, una calculadora en línea gracias a la que cada persona
puede averiguar de manera aproximada cuánto tiempo vivirá si mantiene
sus costumbres actuales.
