¿Tiene un televisor inteligente o una cámara conectada a la Red? Entonces es posible que los cibercriminales estén aprovechando la capacidad de estos dispositivos para procesar datos para atacar a terceras personas
La libertad de expresión y la economía digital están en peligro, y no
solo por culpa de los malévolos servicios especiales de algún Gobierno,
revela el portal informativo Vice News.
Los 'hackers' ya tienen acceso a los procesadores de datos de toda
clase de dispositivos conectados a Internet o a las redes locales, desde
cámaras de vídeo hasta frigoríficos industriales, y pueden aprovechar
esta posibilidad para sus fines.
Un experiodista de 'Washington
Post', Brian Krebs, sufre ataques de delincuentes cibernéticos de una
escala inusual desde que empezó a investigar de la cara oscura de
Internet. El último ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS)
al que fue sometido su blog Krebs on Security tenía una velocidad de hasta 620 gigabits por segundo (Gbps), muy superior a los 10 Gbps de los ataques habituales.
Normalmente los ataques de esta envergadura "llevan
la firma de algún Estado", considera el experto. "Este no". Según pudo
detectar Krebs, la fuente del ataque estaba distribuida entre millones
de dispositivos inteligentes con capacidades de procesamiento de datos
que no eran ordenadores. Lo estaba atacando todo el Internet de las
cosas: desde sistemas de control industrial y robots de fábricas hasta
televisores inteligentes, frigoríficos, hornos y termostatos.
Este
ataque revela que el crimen cibernético ya tiene acceso a todas estas
clases de dispositivos, que los usuarios no pueden proteger
con 'software' como lo hacen con su ordenador portátil o de mesa, cree
Krebs. El investigador advierte que el número de dispositivos conectados en
todo el mundo para el año 2020 oscilará entre 20.000 millones y 75.000
millones. Con este número de 'soldados', el ejército zombi digital puede
abrir brechas en cualquier sistema de seguridad.
