En algunas ocasiones, especialmente cuando acabamos de cerrar alguna aplicación que estábamos utilizando en Windows 10, vemos que el consumo de recursos del sistema se dispara sin razón aparente, veamos una de las posibles razones.
En estas líneas te vamos a hablar de un proceso de Windows 10 que seguro que muchos no conocen pero que es muy importante para el correcto funcionamiento del sistema operativo, nos referimos al proceso llamado Superfetch. Para empezar diremos que este en un elemento del sistema de Microsoft que se encuentra entre nosotros desde la puesta en escena de Windows XP.
Pues bien, este es un proceso de Windows que se encarga de «analizar» aquellos programas que más ejecutamos y a continuación hace uso de la RAM del equipo para almacenarlos antes incluso de que los utilicemos, todo ello para agilizar su ejecución y funcionamiento. Hay que tener en cuenta que cualquier programa o información que tengamos en el PC, para poder ser tratado, antes necesita pasar del sistema de almacenamiento a la memoria RAM del equipo, ya que esta es mucho más rápida que cualquier disco duro.
Es por ello que, al cerrar alguna app de Windows 10 que usamos de manera habitual, en ocasiones vemos en el Administrador de tareas que una vez finalizada la misma, el proceso Superfetch está consumiendo muchos recursos de Windows y ralentizando el sistema, al menos temporalmente.
Así funciona el proceso Superfetch de Windows 10
Por regla general es poco usual que los programas que utilizamos consuman la totalidad de la memoria RAM de un equipo constantemente, por lo que el propio Windows se aprovecha de esto y en determinados casos, se apropia de ella. Eso sí, en el supuesto de que cualquier app cargada requiera de más memoria, el sistema la libera de inmediato.
Por tanto, si vemos que durante unos segundos tras cerrar algún programa, Superfetch empieza a consumir mucha RAM del equipo, eso se debe a que está almacenando información para que la ejecución de esas mismas apps en el futuro, se lleve a cabo de una manera más rápida. Por tanto podríamos decir que aunque perdamos esos segundos, en el futuro lo agradeceremos, ya que ganaremos tiempo a la hora de ejecutar y trabajar con esos mismos programas que acabamos de cerrar.
Al mismo tiempo y a modo de curiosidad, cabe mencionar que el proceso al que hacemos referencia, guarda esa información propia en la ubicación de disco “C:\windows\prefetch”, carpeta que por cierto generalmente ocupa pocas decenas de megas, entre 15 y 30.
